domingo, 5 de diciembre de 2010

Mira los ojos de quien quieras, obsérvalos, cotemplalos profundamente y siente sus palabras que ellos van escribiendo en tus ojos. Que ese silencio que se produce entre miradas te cuente la historia que se esconde de tras de ese ser.

Hagamos himpas en este mundo, paremos un segundo la rueda loca del tiempo. Detengamos el reloj que corre de prisa, miremos esas cosas que día a día pasan por nuestro ojos sin ser observadas por nosotros detenidamente. Miremos atención la vida que a veces se va si darnos cuenta.

Muchas miradas se cruzan por la vida día día, algunas no dejan nada, pero otras dejan grandes huellas que no se pueden olvidar.

Hay muchas veces que siento el camino debajo de mis pies, hay a veces que solo lo observo desde algún punto lejano.

Aquello muchas veces buscamos, aquello que muchas veces anhelamos lo encontraremos aunque sea un instante en la vida.

Hay palabras que a veces necesitamos escuchar y no importa de quien vengan. Si la dice de un amigo o la dice un un extraño es lo mismo, lo que importa es escucharla para sentirnos bien.