lunes, 6 de diciembre de 2010

Un día me preguntaron si prefería las lagrimas y risas de un rico, o si prefería las lagrimas y risas de un pobre. Respondí que prefería las mías, pues todas nacen de un mismo sentimiento, y ninguna vale mas ni menos que otra.

Dame una sola razón para seguirte y tendré mil razones para no abandonarte