miércoles, 20 de octubre de 2010

Caminante:

Caminante: cuando caminas por las calles dejando rastros de dolor y de angustia, nadie se acerca a preguntare que precisas, solo por que vas con la cara y la ropa sucia te ven como un ser despreciable..  
 Para las personas  eres una raza diferente del ser humano, porque vives diferente a los de más, porque vives en la pobreza.
Nadie  sabe lo que tus pasas, lo que sufres para llevar algo a tu hogar,algo para compartir.
Para ti una simple moneda, un pedazo de pan, es algo que podría salvarte del dolor mas grande, que es ser maltratado y golpeado por quienes viven contigo.
Muchas  veces  la impotencia que sienten en la vida, la violencia de antiguas o nuevas frustraciones se la descargan en  ti pequeño caminante..
Esas personas no piensan en ti, tu vida, tus pensamientos, tus proyectos no valen nada, tus sueños, son solo sueños nada mas.  Solo  piensan en sus vicios, ya que para esas personas que se hacen llamar  padres es lo único que importa, ni tú alimento cuenta para ellos.
Tu que caminas las noches enteras te tienes que conformar con verlos disfrutar a ellos de  lo que tu con dolor haz conseguido.
Cuando caminas por las noches tratas de buscar un lugar donde  abrigar tu cuerpo y descansar tus piernas que del andar dolorosas  están.
Vives en la miseria sin tener oportunidad de cambiar tu manera de vivir, eres hijo de la calle, caminante incansable..
Nosotros no pensamos en ti, ni tomamos conciencia de tu vida y a veces nos quejamos por cosas tontas, que si tú las tuvieras no pasarais lo que hoy estas viviendo.
 Al llegar la noche nosotros tenemos un lugar donde abrigarnos, en tanto tu caminante, buscas un puente o simplemente un baldío  donde reposar tu cuerpo  cuando el regreso a tu casa no es la mejor opción para terminar una jornada.  Llevas una vida que muchos de nosotros no podríamos soportar, una vida sin esperanza, ni futuro. Por eso tu vives el día, el mañana no existe.



                                                                                                     A.Barceló

Mientras dormías.

Anoche mientras dormía sentí un voz que me decía, te amo, te amo, y cuando desperté ya no estaba esa voz, pero estabas tu ami lado.
Respire profundamente y entre suspiros yo también te dije, te amor, te amo, pero tu ya estabas dormida.
Acaricié suavemente tu cuerpo como si acariciase  un cristal, custodie tus sueños por unos instantes, sentí la tranquilidad de tu respiración,  el latido de la vida en tu pecho. 
No me impedí decirte lo que sentía aunque estuvieras dormida, porque se tu, me estabas escudando entre sueños.
Callada silenciosa hermosa te vestías gala  para soñar junto a mí, que hermoso fue escucharte, que hermoso fue decirte, que hermoso fue escucharnos de decirnos, te amo, te amo.

Nuestra raíz.

Buscando encontrar la similitud entre el hombre y la naturaleza encontré que el árbol era el que más se asemejaba.
   El árbol y el hombre se alimentan del centro de su fuerza, el árbol lleva su fuerza en su raíz, y el hombre en su alma.
Al árbol si se le contamina su raíz, terminara contaminando todo su cuerpo, su tronco empezara a debilitarse y perderá la figura fornida, sus ramas ya no nacerán con fuerza y las hojas al nacer morirán prematuramente.
 El hombre también a veces no se da cuenta de lo que consume y va  infectando su raíz, pero no en alimentos, sino en palabras, pensamientos y actos.
Cuando el hombre contamina su alma esta infectando su raíz, y luego estará  infectando su tronco que es su vida, y después seguirá con sus ramas  que son sus sueños, sus hojas que son la fuerza y la fe de alcanzar sus metas, mueren como las hojas del árbol prematuramente.
Los hombres, los seres humanos en general tenemos que saber que también se contamina el alma cuando el hombre deja que los problemas lo dominen.
 Muchas veces no nos damos cuenta de que nuestra raíz  fue infectada hasta que nos encontramos con una angustia interna, una angustia que parece ahogarnos día a día, y es entonces cuando vemos, que nuestras esperanzas se van desvaneciendo en ese camino lejano de alcanzar los sueños.
 Cuando nos sucede  eso es porque ya entramos en un camino oscuro de desesperación,  por encontrar un remedio que reviva a esa raíz.
 Pero como muchas veces pasa, la cura no llega a tiempo, porque el hombre no tiene paciencia y teme luchar, prefiriendo morir que  intentar obtener una victoria sin quizás conseguirla, pero al menos quedarse con la satisfacción de haber luchado por una solución.
Los hombre no puede cerrarse en un problema debe mirarlo desde afuera, no debe dejar que llegue al conciente y subconsciente porque lo absorberá el alma, y ella al verse infectada, reflejara toda su angustia en lo exterior, y entonces veremos que todo lo que asemos es en vano, y comenzaran a morir todas las esperanzas hacia el futuro.

                                                                                         Alejandro Barceló

A veces nos enaromamos de imágenes, pero no de su verdadero contenido.

Busca mas allá de mis ojos y de mi corazón, trata de llegar hasta lo mas profundo en donde esta el principio y final del hombre , y dime,  realmente soy lo que tu crees que yo soy para ti?