Todos aquellos amores que alguna vez tuvimos, y que al marchar dejaron nauseas y llantos que parecían interminables, un día nos harán reír al recordarnos las torpezas que hicimos junto a el.Todas esas nauseas y ese llanto que ahogaba nuestro cuerpo un día se convertirán en risas, una risa que descubrimos cuando vemos todo lindo que nos regalo ese ser, y ese amor. Cuando un amor se termina nuestro cuerpo parece cambiar, parece transformarse por dentro, se convierte un débil sostén de un alma que ha perdido toda esperanza, una esperanza que llega con el nuevo amor que calma nauseas viejas por las nuevas que deja la ilusión de un nuevo amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario