domingo, 25 de marzo de 2012

Le contaría a mi niño interior que  aprendí, que la vida es una ilusión. Que aprendí que la vida se va en tan solo en un segundo de distracción...Que aprendí que la risa solo deja de existir, cuando ya nada de nuestro cuerpo se puede sentir. También le contestaría que quizás no soy, lo que quise ser, pero que soy lo mejor posible que se puedo formar de todos lo errores que cometí en la vida...Le contestaría que jamas deje de escucharlo, y que aunque aveces perdí su voz con el viento de mis desilusiones, hoy, le sigo buscando entre todos aquellos recuerdos que van dejando día a día mi vida atrás ...Le diría también que aprendí a no perder las esperanzas,Y que cada noche sigo soñando con ser cada día un poco mejor. Le contaría que aprendí a no temerle a la  muerte, pero si a respetarla como respeto la vida. Aprendí a despedirme en la noche de todo lo que dejo en día,pues nunca se sabe donde se deja el ultimo adiós. Aprendí agradecer el día que ilumina mis ojos cada mañana, porque de el depende llegar a la noche... Aprendí mucho hasta hoy, pero queda mucho mas por aprender para cerrar este libro. Un libro que un día solo quedara en recuerdo de aquellos que una vez supieron apreciarme, así como yo, lo he apreciados a ellos por ser parte de mi vida.. 

No hay comentarios: