domingo, 17 de octubre de 2010

Una taza de café, y  un cigarro, me recuerdan a ti.
El café por la tibieza que deja en mis labios.
El cigarro por la paz que provoca fumarlo.
Quizás  el cigarro y el café, con el tiempo me envenenen, como tantas cosas en la vida,pero no sera tan grave, como el no poder recordarte.

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