Cada noche a través de mi ventana contemplo la luna, y a ella le cuento sobre los poemas que a ti te escribo.
La observo detenidamente mientras mi rostro se refleja en los vidrios de mi ventana, esa ventana que va estudiando mis ojos, esos que algún día esperan verte golpear esa puerta que espera abierta escuchar tus pasos.
Le cuento mis secretos a esa inmensa la luna que ilumina la noche y me entrega su luz a través de mi ventana, dándome la esperanza que algún día deje lado.
Sintiendo esa brisa fresca que se introduce por mi ventana, y en el silencio de mi dormitorio no dejo de mirar hacia afuera, donde esta maravillosa luna esta mostrándote el camino de regreso casa.
Si la noche se termina y el día me alcanza parado aquí sobre mi ventana, no culpare a la noche ni a la luna y a este paisaje que se vistió de gala para esperarte. Si hubiera un culpable de tan larga espera, seria yo, yo que que aun sigo creyendo en el amor y en que tu regresaras a esta casa, esta casa que una vez compartimos los dos y donde existió una pasión y un amor se extravió en el tiempo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario