viernes, 15 de octubre de 2010

Un ser olvidado

Un día caminaba por un parque, y me detuve a contemplar el juego de un niño y esa libertad que tienen para expresarse, en ese momento apareció otro niño, con aspecto un poco mayor, que plasmaba en su rostro unos años mas de diferencia. A estos niños eso no les impidió conocerse, y comenzaron su presentación. El niño que ya estaba en el parque mira con una mirada indefensa a ese nuevo amigo, diciéndole, tienes apariencia de anciano, y él contesta, solo apariencia, pero no lo soy. El niño luego de haberse conformado con la respuesta, le pregunto ¿cómo te llamas?, él respondió, mi nombre es futuro ¿y el tuyo? el mío es presente. Luego cada uno propuso un juego y otro juego hasta que la fatiga puso a descansar a presente, pero futuro quería seguir jugando, presente ya fatigado le pregunta, pero porque tú no te cansas teniendo apariencia de anciano? futuro respondió, mi cuerpo puede estar gastado por los años, pero no mi mente. Se sentaron a conversar para conocerse un poco más, y hablaron de sus vidas, esos dos seres que por un par de horas se convirtieron en amigos. Futuro le pregunto a presente, que haces, vas a la escuela? si respondió, y tú? pregunto presente, futuro contesto, yo ya pase por todo eso y mas de lo que tú no has llegado. Presente volvió a preguntar ¿porque mas, cuántos años tienes? muchos respondió el. Entonces empezó a contarle, fui un niño como tu pero los años me convirtieron en anciano, en anciano dijo presente, si contesto el, agregando, es a donde van a llegar todos en un momento dado. Presente quería saber mas y pregunto ¿qué es un anciano? y el le contesto, un anciano es lo que nosotros conocemos como un abuelo, pero lo llamamos viejo como las cosas que ya no nos sirven. Presente le respondió a esas palabras diciendo, eres tan viejo como dices ser, como un trapo o algo que ya no sirve. Futuro respondió para la sociedad si, pero sociedad adulta, para los niños no. Presente seguía con sus preguntas ¿porque para los niños no eres un viejo?, futuro contesto, porque no soy una carga y aun nos respetan y para el adulto cuando mi rostro empieza arrugar ya soy algo viejo que hay que abandonar, y presente le pregunto ¿tu eres un trapo viejo?, futuro respondió, un trapo no, pero si un anciano, un abuelo. Presente ya tenía que marcharse porque sus padres lo estaban llamando, pero antes estaba la despedida de esas dos personas que llegaron a comprenderse en menos tiempo que algunos en años. Futuro tomo de la mano a presente y lo fue llevando hacia sus padres y mientras lo entregaba le dijo, niño no te olvides que tu también llegaras a esto, disfruta de tus abuelos mientras seas un niño, porque quizás de adulto la sociedad te enseñe a no valorarlos y los transformes en un trapo viejo. Entrego a presente bajo una sonrisa que disimulaban sus penas pero que sus ojos no podían ocultar, se dio el vuela y cuando iba a dar su primer paso sintió a los padres de presente decir. Quién es ese viejo con el cual estuviste, presente contesto, un abuelo con alma de niño, y el padre con vos autoritaria le volvió a preguntar ¿qué hacías con él? y el contesto, aprendiendo lo que es un abuelo. El padre, tenia que decir las ultimas palabras, y con aires de grandeza dijo, estos viejos locos siempre molestando a los niños, como que el nunca fuese hacer un abuelo, y el niño al escucharlo replica sus palabras diciendo, ese podrías ser tu papá. Futuro se fue caminando lentamente hacia a donde vivía hace muchos años, desde que su rostro empezó a envejecer, a la soledad de su cuarto en el asilo del abandono, donde la sociedad desecha el hermoso destino de llegar a la vejes en compañía de todos aquellos que una ves tuvimos como niños, nuestros hijos. 

Un anciano es un ser humano, no un objeto, no es algo que se  pueda cambiar por otra cosa, es una vida como la tuya, como la mía. Porque abandonarlo tan solo por el simple hecho de envejecer. 
A.Baceló.

No hay comentarios: